Evita el Estancamiento: Estudia y Mejora tu Música

Muchos líderes musicales comenzaron «de oído», con pasión sincera y disposición a servir. Ese inicio es valioso, pero no debe convertirse en nuestro techo. Dios no solo nos llamó a servir, sino también a formarnos, crecer y multiplicar nuestros talentos.

Como dice 2 Timoteo 2:15:

“Procura presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.”

Aunque Pablo hablaba del ministerio de la Palabra, este principio se extiende al liderazgo musical: si Dios te dio un don, te pide que lo desarrolles para Su gloria y el bien de Su pueblo.


🎹 Una historia que me enseñó a no conformarme

Pero el día del culto, al comenzar a tocar, mi mente se nubló. La mano izquierda empezó a fallar, y mientras más trataba de corregir, peor salía. En ese momento, comprendí que no era solo un error técnico, sino una lección espiritual.

Creo que, en el fondo, mi ego estaba hablando: “Véanme, qué bien toco”. Pero el Señor me mostró que no había estudiado lo suficiente, ni con la actitud correcta. Yo pensaba que dominaba el arreglo, pero fue el arreglo quien me dominó a mí.

Desde entonces aprendí algo clave: cuando siento que ya dominé una pieza, la dejo reposar… y luego la vuelvo a estudiar con más profundidad. Así fortalezco la memoria, repaso detalles musicales y, sobre todo, me aseguro de que mi ejecución sea una guía para la adoración, no una vitrina para el ego.


✍️ No te conformes con lo básico

Tocar de oído es una bendición, pero no debe ser el destino final. Si eres liderdealabanza, directordecoro o parte de un ensambleinstrumental, Dios espera que desarrolles lo que te ha confiado.

El talento sin formación se estanca. El conocimiento sin humildad se vuelve orgullo. Pero el estudio con corazón rendido glorifica a Dios y bendice a la iglesia.


📘 Áreas clave que debes estudiar

1. Lectura musical

Saber leer partituras te ayuda a entender mejor la música, a preparar ensayos con orden y a interpretar repertorios nuevos con mayor profundidad. No necesitas ser experto en solfeo avanzado, pero sí tener una base sólida.

2. Armonía y estructura de canciones

Comprender cómo se construye una canción, cómo funcionan los acordes y cómo fluye la armonía te permite enriquecer los arreglos, hacer transiciones más limpias y guiar la adoración con mayor intención.

3. Historia de los himnos, salmos y cánticos

Estudiar los orígenes de los cantos cristianos profundiza tu entendimiento espiritual. Descubres que cada himno tiene una historia de fe, dolor, victoria o avivamiento. Y los salmos son la adoración bíblica por excelencia.

4. Dirección de ensayos

Un ensayo no es solo repetir canciones. Es el espacio donde se forma el carácter del equipo. Aprender a planificar, corregir con gracia y fomentar unidad espiritual es tan importante como la técnica musical.

Cuidar la voz, mejorar la afinación o perfeccionar tu técnica no es vanidad: es ser buen mayordomo del don que Dios te dio. Formarte técnicamente te ayuda a durar más años en el ministerio sin lesiones, sin frustración y sin estancamiento.


📖 Estudiar también es adoración

A veces separamos “lo espiritual” de “lo técnico”, como si estudiar fuera menos santo que orar. Pero aprender también es una forma de rendirle gloria a Dios.

Cuando te esfuerzas por tocar mejor, cantar con precisión, o dirigir con sabiduría, estás diciendo:
“Señor, quiero darte lo mejor, no lo que me sobra.”

Como dijo Gordon Fee:

“Dios quiere adoración con entendimiento. El corazón debe arder, pero la mente también debe estar encendida.”
(Fee, G. “La Primera Epístola a los Corintios”)


🎯 Consejos prácticos para empezar hoy

  • Establece un horario de estudio semanal, aunque sea una hora.
  • Escoge un tema cada mes: lectura, armonía, dirección coral, etc.
  • Pide mentoría a otro músico o líder que admires.
  • Invierte en libros, clases o talleres, aunque sean breves.
  • Repite piezas que ya crees dominar, para asegurar cada detalle.
  • Ora antes de estudiar, para que no solo aprendas, sino seas transformado.

🔥 Conclusión: Lidera con conocimiento y propósito

Dios no busca solo músicos talentosos. Busca siervos comprometidos con crecer, formarse y dar lo mejor. El talento es un punto de partida; la formación es tu camino de obediencia.

Así como una buena predicación requiere estudio bíblico, una buena dirección musical requiere formación constante. Estudiar más allá de lo básico no es un lujo, es tu responsabilidad como ministro de adoración.


🙌 ¿Listo para crecer en tu llamado?

No te detengas. Sigue aprendiendo.


Adora | Lidera | Inspira


P.D.: Te invito a compartir este artículo con los líderes de música de iglesias hermanas. Alguien puede estar esperando este mensaje.


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